Hoy, por azares del destino encontré un post que me llamó mucho la atención acerca de los buseteros. Aquí el post completo. A lo que mi obligación moral me llevó a escribir respuesta apoyando lo ya dicho y añadiendo mi sentir capitalino. Ahí vamos:
Me gustó el post, en especial por que es la primera vez que leo en algún lado una mini defensa a los muy sacrificados conductores de transporte urbano, y es que no es solo soportar lo que pone en el post, es tener que soportar mucho más, veamos: empecemos por el principio, teniendo en cuenta que uno de estos seres HUMANOS se levanta promedio 3:30 a 4:00 a.m. a salir volado a trabajar con apenas un tinto en el estómago (si tiene suerte), porque probablemente se le hace tarde para llegar al paradero a enturnarse, luego, cuando finalmente cuando sale a trabajar, ha de lidiar con los colegas de otras empresas que tienen esa misma ruta y que luchan como él para poder llevar el “diario” a su casa, luego tener que lidiar con tooodo el tráfico de la ciudad, pendiente del bus vecino, de la niña de su carro ultimo modelo que decidió meterse en su camino cual si la calle fuera suya, (acto acompañado por una madreada para el conductor por parte de los pasajeros que lleve en ese momento, porque “uuiicchhh que señor tan guache”) pendiente de recibir el pasaje, entregar las vueltas, encontrar espacio para parar en la esquina, y después de 3 metros y a mitad de cuadra escuchar nuevamente el timbre por que algún perezoso no se le dio la gana de caminar un par de pasitos, acompañado de un también poco sonoro “oigaaa!, es que me va a llevar hasta su casa?” pendiente de no volarse ningún semáforo, y de paso hacer de “selector social”, porque si por x o y razón se cuela entre la clientela algún antisocial amigo de lo ajeno, fijo, fijo, también culpan al conductor de ser cómplice.
Yo he tenido que ver a muchas personas que se “estresan” por manejar durante 1 hora en los trancones de la ciudad y a donde sea que vayan llegan irritadísimos por la reciente travesía superada, pero yo me pongo a pensar; éstas personas que generalmente no manejan solamente 1 hora, sino en promedio de unas 14 a 16 horas diarias, en la ciudad, que tienen que soportar toda clase de vejámenes por parte de los colegas, de los compañeros, de los pasajeros, de los peatones, de los motociclistas de los conductores particulares, de los policías y de los antisociales que abundan por la ciudad… éso, éso si debe ser stress en serio, éso si es tener que ganársela duro, y sin embargo, el borracho, el tacaño, el inconsciente, el que se levantó tarde, la que lleva todos sus perendengues exhibidos, la señora que espera durante una hora la buseta para que una vez se sube empiece a buscar y rebuscar las monedas en el fondo del bolso para que 15 mins después pague con un billete de 50mil, y toda clase de personas esperen que con el trato tan duro que le dan a estos trabajadores ellos estén como unas uvitas, mejor dicho, que sean unos dulces de miel con todo el mundo, que no vayan rápido para no llegar tarde, pero sin embargo conduzcan pasito, que siempre tengan cambio como si fueran entidades bancarias, que no llenen el bus (pero en transmilenio si no dicen nada), pero ¡ay! el madrazo si no me recoge la mañana, y que me dejen en la puerta de mi casa y no en la de él.
Yo, de corazón, creo que la profesión (no la puedo catalogar de otra manera) del conductor es de las mas sacrificadas, estresantes, agotadoras, y peor pagas que conozco, porque hay que ver que a las 11 de la noche, cuando un conductor llega a su casa y hace cuentas y empieza a separar el dinero del “patrón” y el de él se da cuenta que todo este día de situaciones que pudo haber vivido en el día, se da cuenta que su jornada de 16 horas, tiene un valor de 40 a 80 mil pesos, cuando les fue relativamente bien, y si no, tener que decirle a la esposa, “mi amor, me quedaron los 10mil del diario y 5 para ir abonándole a la cuota de este mes de la casa”
Yo, reitero, me quito el sombrero ante estas personas y digo: “juemadre, que 10-20-3-50mil pesos tan bien ganados”.
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